El programa de licenciatura eclesiástica en teología, mención misionología –autorizado por Roma el 16 de febrero de 1994– ha sido cursado por más de 200 estudiantes católicos y metodistas de diversos países: Alemania, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, España, Guatemala, México, Perú, Paraguay y Polonia.
El programa es reconocido por el sistema universitario boliviano como maestría en teología; se ofrece a todas las personas interesadas en adquirir una sólida formación teológica misional, en posesión del bachillerato en teología o formación equivalente.
Comprende cuatro (4) semestres de estudios –aproximadamente diecisiete (17) semanas de clases por semestre– bajo la modalidad de cursos presenciales, semi-presenciales, tutoriales, intensivos y modulares. No existe un programa totalmente a distancia.
Entre sus propósitos, el programa quiere responder a las búsquedas e inquietudes profundas de toda persona humana –laicos/as, religiosos/as, sacerdotes, personas de buena voluntad–, de las iglesias, comunidades cristianas y grupos apostólicos, interesados en profundizar la dimensión misionera del cristianismo.
El programa, al considerar la visión global de la realidad misional actual, aborda los principales desafíos que interpelan a la teología cristiana y práctica misionera, acentuando la formación bíblico-teológica sobre la misión, según las orientaciones de la Iglesia y las nuevas tendencias socioculturales del mundo global digital. Con tal propósito, el programa considera prioritarios algunos ejes bíblico-teológicos:
- Reflexión teológica específica: en el horizonte de la creación y del cosmos desde la inter-relación con personas, pueblos, culturas y religiones en un mundo global digital.
- Reflexión teológica transversal: mística cristiana y espiritualidades de los pueblos y culturas ancestrales y emergentes.
La reflexión misionera abre caminos de presencia, encuentro, escucha y diálogo profético con las ciencias y disciplinas académicas que buscan otra educación posible, humanística, relacional e integral, con el fin de superar las contradicciones y polarizaciones en un horizonte más amplio, en el Misterio Último, que para los cristianos se realiza en el encuentro con Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, segunda persona del Misterio Trinitario.
A partir de este fundamento crístico-trinitario y con la fuerza del Espíritu Santo, estamos llamados a dar razón de nuestra esperanza, para armonizar lo planetario y contextual, lo interpersonal e intercultural, la ciencia y la ética, la razón y el afecto dentro de un proceso constante de autocrítica teológica que lleve a vivir y proponer una auténtica humanización de la misionología.
En síntesis, el programa de estudios busca ofrecer a los/as estudiantes un sólido proyecto académico a partir de una formación humana que pretende superar toda forma histórica y actual de discriminación, violencia y racismo.
Quien complete la licenciatura en Misionología habrá desarrollado las siguientes capacidades humanas:
- Actitud dialógica desde una convicción personal y testimonio comunitario de encuentro, apertura, escucha, aprendizaje y diálogo dentro y fuera de la propia pertenencia religiosa, dejándose interpelar por los gemidos de la creación y en un camino de crecimiento humano-espiritual auténtico: el verdadero misionero es el santo (cf. Redemptoris Missio 91).
- Investigación misional: capacidad de describir, analizar y aplicar con rigor teológico, creatividad personal y metodología inter-disciplinaria los temas fundamentales de la misionología, siendo particularmente sensible a la alteridad personal y a la diversidad ecuménica, interreligiosa, intercultural y cósmica.
- Animación misionera: competencia para acompañar, asesorar, proyectar y dirigir programas misionales de grupos eclesiales, comunidades religiosas, Iglesias locales o centros ecuménicos e interreligiosos.